La vivienda como inversión: ¿cuándo es buena idea?

Invertir en vivienda es, para muchos, un valor seguro; para otros, sin embargo, entraña ciertos riesgos. Pero, en realidad, ni una ni otra afirmación son del todo ciertas. Invertir en vivienda es siempre una buena decisión si se sabe cómo y cuándo hacerlo.

Condiciones favorables en el sector hipotecario

Si necesitamos pedir una hipoteca al banco para adquirir nuestra nueva vivienda, tendremos que sondear el estado del mercado prestamista y las perspectivas de futuro. Hoy en día, por ejemplo, los bancos ofrecen condiciones de financiación favorables para la compra de vivienda. Podríamos decir que estamos atravesando un momento óptimo al respecto. 

Pasado lo peor de la crisis sanitaria y con visos de incluso ponerle fin, el nivel de compraventas se ha animado con un mercado hipotecario que llama a la acción, pero sin sobresaltos. De hecho, más de la mitad de las hipotecas que se conceden en la actualidad (casi un 70%) son a tipo fijo, dentro de ese marco de estabilidad y moderación que reina actualmente.

Con los tipos a la baja y una oferta hipotecaria abrumadora, la vivienda se convierte en una opción idónea para rentabilizar en el futuro.

Si la economía atraviesa un momento especialmente bueno, donde las perspectivas de futuro hablan de crecimiento, empleabilidad y estabilidad económica, política y social, tendremos todos los ingredientes a nuestro favor para adquirir una vivienda a modo de inversión.

Comprar vivienda para invertir, no para uso propio

Ni para segunda vivienda ni para uso propio habitual. La vivienda que se compra por motivos de inversión atiende a criterios diferentes de compra, los cuales hay que tener muy presentes a la hora de buscar el inmueble ideal.

Por ejemplo, si pretendes aprovechar las ventajas del alquiler vacacional o estacional, una zona de costa debe ser tu lugar de búsqueda. En cuanto a la vivienda, su practicidad, espacios abiertos y ubicación serán características decisivas a tener en cuenta a la hora de la adquisición.

¿Posibilidad de venta en el futuro? El centro de una gran ciudad es una apuesta fiable y segura. Un piso en el corazón de una capital siempre se revaloriza o, cuanto menos, no pierde valor. Eso sí, hay que asegurarse de elegir una zona bien comunicada y con los servicios necesarios.

Para los que buscan una vivienda que poder alquilar sin quebraderos de cabeza, los pisos en altura en las zonas periféricas de las ciudades resultan una opción muy cómoda. Una vivienda de tres habitaciones, luminosa y con ventajas de eficiencia energética es el gancho ideal para familias con niños que desean vivir de alquiler por largo tiempo.

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