​​Por qué disponer de una segunda vivienda siempre es una buena opción

Las ventajas de poseer una segunda vivienda en propiedad son cuantiosas. Por esa razón, quien busca invertir y/o diversificar sus opciones de rentabilidad apuesta por este valor seguro.

También por quienes desean mejorar su calidad de vida, pues no todo se traduce en obtener mayores beneficios económicos, sino físicos, mentales y emocionales. Aquí van algunas razones por las que tener una segunda vivienda siempre es una buena opción:

Las ventajas financieras 

  1. Una inversión a largo plazo. Disfrutarla para luego venderla. Esa es la posibilidad que brinda una segunda residencia, más aún si se encuentra en un enclave de gran atractivo turístico como puede ser el sur de la isla de Tenerife. Podemos sacarle partido personal durante algunos años para después devolver el inmueble al mercado sin perder dinero dada la revalorización de zonas como la costa canaria.
  2.  Diversificación de tus inversiones. Seguro que conoces la famosa expresión: no pongas todos los huevos en la misma cesta… El quid de la cuestión pasa por minimizar las consecuencias de un impacto negativo en alguno de los sectores del que dependamos, ya sea el bancario o aquel que certifica los activos digitales. Tener una segunda vivienda en España es poseer un valor inmueble que raramente se va a depreciar.
  3.  Un colchón de cara a la jubilación. Muchas familias piensan en esa segunda residencia como un colchón de cara a su jubilación. Bien porque la adquieren para ponerla en régimen de alquiler y ahorrar el beneficio obtenido, bien porque la disfrutan y pueden venderla llegada la jubilación para poder hacer frente a gastos cuantiosos e inesperados derivados, por ejemplo, de una situación de dependencia. 

Las ventajas personales 

  1.  Un lugar de esparcimiento lejos de todo. No hay como cambiar de escenario para poder desconectar del trabajo, los problemas familiares y ese largo etcétera que a menudo nos persigue. Una segunda vivienda nos ofrece la oportunidad de huir, de dejarnos llevar por un lugar sosegado y apacible, siempre que lo necesitemos. Y hacerlo, además, en un lugar en el que te sientes como en casa, con todas esas comodidades y privacidad que buscas.
  2.  Total flexibilidad y libertad. Gracias a una segunda residencia no te verás en la obligación de buscar incesantemente un lugar donde pasar tus vacaciones. No estarás supeditado a los precios, la disponibilidad o la calidad del servicio. Y si no puedes viajar, a los molestos gastos de cancelación asociados a las reservas. Obtendrás total libertad y flexibilidad.

 No hay que olvidar que existen responsabilidades fiscales y legales sobrevenidas de tener en propiedad una segunda vivienda. Responsabilidades que debemos poder solventar.Es importante contar con los costes derivados de los impuestos municipales, el mantenimiento y un largo etcétera.

Sin embargo, si se evalúan estos últimos y los objetivos financieros y personales a largo plazo, podemos determinar que una segunda residencia siempre es una buena opción.

Ahora que ya conocer las principales ventajas de invertir en una segunda vivienda, es momento de ponerse manos a la obra. Inicia tu camino informándote sobre nuestras promociones. ¿Hablamos?

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